El espacio es seguro o no es
Confidencialidad, no juicio y libertad para no contar. Nadie tiene que exponerse para «aprovechar» la sesión. Poder estar en silencio también es parte del proceso.
Sobre mí
Soy Ailina León, Educadora Social con enfoque en educación emocional y para la salud de la mujer. Trabajo con lo que se siente, pero también con lo que se ha aprendido a sentir.
Llegué a la educación social por una pregunta que sigue guiándome: ¿por qué tantas mujeres sienten que hay algo mal en ellas cuando lo que falla es el contexto? Nos enseñan a exigirnos, a cuidar antes que a cuidarnos, a callar el cansancio y a llamar «debilidad» a lo que solo es un cuerpo pidiendo descanso.
Desde entonces trabajo en la intersección entre lo emocional y lo social: la educación emocional da herramientas para nombrar y sostener lo que se siente; la mirada socioeducativa devuelve al lugar que le corresponde aquello que no es individual, sino aprendido y compartido.
Como Agente de Salud de Fundadeps incorporo además la promoción de la salud: hábitos, autocuidado y prevención entendidos no como una lista de obligaciones más, sino como una forma de estar de tu parte.
Acompaño en grupo, porque lo colectivo cura lo que el aislamiento agrava, y de forma individual, porque a veces hace falta un espacio a solas antes de poder compartir.
Formación
Ninguna herramienta sirve por sí sola. Uso las que mejor encajan con cada mujer y cada momento, siempre dentro de un encuadre socioeducativo.
Titulación base. Intervención socioeducativa, trabajo comunitario y diseño de proyectos con grupos.
Promoción y educación para la salud desde la Fundación de Educación para la Salud.
Identificación, regulación y expresión de emociones; coherencia entre lo que se siente, se piensa y se hace.
Trabajo con el aquí y ahora, la conciencia corporal y el contacto.
Lenguaje, creencias limitantes y recursos personales.
La persona dentro de sus vínculos: familia, pareja, roles heredados y lealtades invisibles.
Escucha de la sensación sentida en el cuerpo como fuente de información.
Sentido, valores y las preguntas grandes que aparecen en los momentos de cambio.
La palabra escrita como vía para ordenar la experiencia y elaborar lo vivido.
Filosofía de trabajo
Da igual el formato o el tema: estos principios sostienen todos los espacios que acompaño.
Confidencialidad, no juicio y libertad para no contar. Nadie tiene que exponerse para «aprovechar» la sesión. Poder estar en silencio también es parte del proceso.
No hay un calendario de mejora ni un lugar al que llegar en X sesiones. Se avanza cuando hay recursos para hacerlo, y a veces avanzar es parar.
La culpa, la autoexigencia o el «no llego» rara vez son fallos individuales. Miramos también los mandatos y las condiciones materiales que los sostienen.
Mi trabajo es socioeducativo, no clínico. Cuando lo que aparece requiere psicoterapia o atención sanitaria, te lo digo con claridad y te oriento hacia el recurso adecuado.
«Mirarte con amabilidad no es un premio por haber mejorado: es el punto de partida.»
Primer paso
Una conversación de 20 minutos para contarme qué necesitas y ver juntas si alguno de estos espacios encaja contigo. Sin coste y sin ningún compromiso después.